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Cómo emparejar un teclado Bluetooth con la tablet cuando ya está vinculado a otro aparato

Cómo emparejar un teclado Bluetooth con la tablet cuando ya está vinculado a otro aparato

Pasa a menudo: compraste un teclado que usabas con el móvil o con el portátil, lo encajas junto a la tablet y no responde. El teclado se enciende, el LED parpadea un rato y luego se queda fijo, pero la tablet no lo ve o lo ve y no escribe. No está roto. Lo que ocurre es que el teclado sigue hablando con el aparato con el que se emparejó la última vez, y hasta que no le dices expresamente que busque uno nuevo no va a cambiar de pareja.

Un teclado Bluetooth guarda en memoria los dispositivos con los que ya se ha emparejado. Al encenderlo, intenta reconectarse al último que vio. Si ese otro aparato está cerca y encendido (el móvil en el bolsillo, el portátil en la mesa de al lado), el teclado se agarra a él y la tablet se queda mirando. Y aunque el otro aparato esté apagado, el teclado no se ofrece a emparejarse con uno nuevo por su cuenta: hay que forzarlo.

Lo que hace falta mirar antes de pelearse con el emparejamiento

Antes de tocar nada, tres comprobaciones que ahorran enfados:

  • Que el teclado tenga batería o pilas con carga. Un teclado medio descargado se enciende, parpadea y se apaga, y parece un fallo de emparejamiento cuando no lo es.
  • Que la tablet tenga el Bluetooth encendido y esté en la pantalla de ajustes de Bluetooth, no en otra. Mientras no estás en esa pantalla, el sistema no busca dispositivos nuevos con la misma frecuencia.
  • Que el otro aparato con el que el teclado está emparejado esté lejos, con el Bluetooth apagado o directamente apagado. Si no, se adelanta.

Si tu teclado se conecta por conector magnético o por los pines de la propia tablet (los que llevan los teclados para iPad Pro con Smart Connector, o algunos de Samsung con pogo pin), el emparejamiento Bluetooth ni entra en juego: se alimentan y se comunican por los contactos. Para el resto, lo que viene a continuación. En la página sobre cómo se conecta un teclado a una tableta está explicado con más calma qué hace cada tipo.

Forzar al teclado a buscar un dispositivo nuevo

Esto es el meollo. La tablet no puede "robar" un teclado que ya está hablando con otro: el movimiento tiene que salir del teclado. Casi todos los teclados Bluetooth para tablet tienen una de estas tres formas de pedirlo:

  • Botón o combinación de emparejamiento. Un botón pequeño, a veces oculto en la base, a veces compartido con el interruptor de encendido. Se mantiene pulsado unos segundos (lo normal son tres o cinco, pero mira el manual del tuyo) hasta que el LED cambia de ritmo: suele pasar de parpadeo lento a parpadeo rápido, o de un color a otro. Ese cambio es la señal de que el teclado está anunciándose, visible para cualquier aparato cercano.
  • Teclas de canal (F1, F2, F3 o similares) en los multidispositivo. Muchos teclados pensados para saltar entre móvil, tablet y portátil guardan hasta tres emparejamientos a la vez. Cada canal es independiente: mantienes pulsada la tecla del canal libre y, cuando parpadea, el teclado se ofrece a emparejarse con uno nuevo sin olvidar los que ya tiene. Después, un toque corto en esa misma tecla cambia de un aparato a otro.
  • Combinación tipo Fn + una tecla. En teclados sin botón físico aparte, el emparejamiento se activa con una combinación. Si no la recuerdas, el manual del fabricante la explica.

Cuando el teclado está en modo visible, vuelves a la pantalla de Bluetooth de la tablet, esperas a que aparezca con su nombre (a veces es el modelo, a veces un código raro) y lo tocas. Puede pedirte un código: en algunos teclados el sistema muestra una secuencia de números en la pantalla de la tablet y te pide escribirla en el propio teclado y pulsar Intro. Es la forma que tiene el sistema de confirmar que estás delante del teclado real y no de otro que haya a diez metros.

Cuando aparece en la lista pero no escribe

La tablet dice que el teclado está conectado, el LED se queda fijo, pero las teclas no responden o escriben letras raras. Suele ser una de dos cosas:

  • El teclado se emparejó pero sigue con la sesión del otro aparato. Apágalo del todo, espera unos segundos y enciéndelo pegado a la tablet. Si tiene canales, pulsa el del emparejamiento nuevo para dejar claro con quién habla.
  • La distribución del teclado no coincide con la que la tablet tiene configurada. Si escribes una tecla y sale otra letra, el problema no es el emparejamiento sino el idioma del teclado del sistema. En la página sobre distribuciones en español está contado por qué pasa y por dónde se cambia.

Olvidar antes de volver a emparejar

Si llevas un rato intentándolo y la tablet se empeña en reconectarse mal, el camino limpio es olvidar el dispositivo y empezar de cero. En la lista de Bluetooth de la tablet, al lado del nombre del teclado hay una opción que suele llamarse "Olvidar este dispositivo", "Desvincular" o similar según el sistema. La tocas, confirmas y la tablet se olvida de él. Después, metes el teclado en modo emparejamiento como antes y lo buscas otra vez. Muchos emparejamientos que no van se arreglan así.

Olvidar el teclado en la tablet no borra la memoria del teclado. El teclado sigue recordando a los demás aparatos con los que trabajó. Si quieres que se olvide de todo (porque lo vas a regalar, por ejemplo, o porque está hecho un lío) la mayoría de modelos tienen una combinación de reseteo: suele ser mantener pulsadas dos o tres teclas a la vez durante unos segundos. Esa secuencia la indica el fabricante; no es universal.

Trabajar con un teclado que salta entre varios aparatos

Si usas el mismo teclado con la tablet y con otra cosa (un móvil, un segundo portátil), merece la pena planteárselo bien desde el principio. Los teclados multidispositivo con teclas de canal, como los que caben en la lista de teclados Bluetooth para tablet, están pensados justo para esto: guardan tres emparejamientos activos y cambias con un toque. No tienes que emparejar nada cada vez.

Los teclados que solo guardan un emparejamiento también sirven, pero cada salto obliga a repetir el proceso del botón de pareja y a esperar. Si vas a trabajar siempre contra la misma tablet, da igual; si vas a saltar varias veces al día, el multidispositivo ahorra tiempo. Si al cambiar de aparato la ñ deja de salir, mira cómo cambiar la distribución en iPadOS y Android.

Cosas pequeñas que resuelven la mitad de los líos

  • Si el teclado llevaba meses sin usarse, cárgalo o cámbiale las pilas antes de intentar nada. Con poca carga, el Bluetooth es lo primero que falla.
  • Trabaja a menos de dos o tres metros de la tablet mientras emparejas. Después puedes alejarte, pero el primer apretón de manos conviene hacerlo pegado.
  • Si tienes el móvil al lado y el teclado estaba emparejado con él, aparta el móvil o apágale el Bluetooth hasta que la tablet lo reconozca. Si no, el teclado se le va.
  • Reiniciar la tablet antes de emparejar cuesta un minuto y resuelve bastantes cuelgues del Bluetooth que no se arreglan de otra forma.

Con esto cubres casi todas las situaciones. El resto son casos muy concretos de un modelo determinado (teclados con app propia que piden configurar algo antes, teclados que se emparejan solo con una app del fabricante abierta) y la vía rápida es mirar el folleto que venía dentro de la caja o la ficha del producto en su versión del fabricante. Si trabajas de noche, un teclado retroiluminado ayuda a ver las teclas en penumbra.

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